agosto 20, 2020

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por: granaluz_wp

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Características del acero galvanizado

Cuando se quiere conseguir un acero mejorado y más duradero, con una mejor resistencia a las rayaduras y a la oxidación, uno de los mejores tratamientos que puede hacerse a este material es la galvanización. Tras este proceso se obtiene un material más atractivo y resistente que el hierro o el acero sin galvanizar, con unas propiedades que lo hacen especialmente útil para la fabricación de componentes industriales y estanterías metálicas. ¿Quieres conocer un poco más sobre las características del acero galvanizado? ¡Te las contamos todas!

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¿Qué es el acero galvanizado?

Si el acero es una aleación de hierro con carbono, tras pasar por un proceso de galvanización se convierte en un acero cubierto por varias capas de zinc. Este proceso es el que hace que las principales características del acero galvanizado sean su resistencia al óxido y al paso del tiempo.

Proceso de elaboración del acero galvanizado

Existen diferentes técnicas para elaborar el acero galvanizado. Las más comunes son la galvanización en frío, galvanización en caliente, galvanización por pistola, galvanizado por laminación y galvanizado electrolítico.

En la fabricación de este acero, primero se elaboran las piezas de acero de manera individual con la forma deseada. Posteriormente, siguiendo la técnica de galvanización escogida, las piezas se recubren de zinc. En función del método de fabricación que se lleve a cabo, las uniones entre el zinc y el acero son más o menos numerosas y profundas. Este parámetro puede medirse con el grado de galvanización, que se describe como la cantidad de zinc por área de superficie.

Por ejemplo, en la galvanización por inmersión las piezas se sumergen en acero en zinc fundido. En esta inmersión se produce una reacción química en la que se forman enlaces permanentes entre el acero y el zinc.

Cuando la pieza se enfría, quedan capas externas únicamente de zinc, capas mixtas de acero y zinc y el interior de acero de la pieza original.

Para conseguir una capa más fina de zinc puede elegirse la técnica de galvanizado continuo. En este caso se hacen pasar hojas finas o alambres de acero a través de zinc fundido.

Con la técnica del electrogalvanizado se logra una capa relativamente fina de zinc sobre el acero, a la vez que se forman enlaces permanentes fuertes entre los dos metales.

¿Cuáles son las principales ventajas y características del acero galvanizado?

Las capas de zinc protegen las piezas de acero de dos maneras. Por un lado, hacen que este material se vuelva más resistente a la oxidación. Ya que impide que el oxígeno alcance el hierro o que tarde más en hacerlo.

Y por el otro, el zinc consigue que el acero se vuelva más resistente a las rayaduras y le otorga un acabado satinado muy atractivo.

Basta con una fina capa de zinc para que una pieza de acero galvanizado pueda durar hasta 70 años en perfectas condiciones y sin tener que aplicar ningún mantenimiento especial.

Pero además de ser resistente y duradero, otras de las características del acero galvanizado que lo hacen tan especial es su económico precio, la posibilidad de ser reciclado (es un material ecológico) y su facilidad de limpieza y mantenimiento.