diciembre 11, 2020

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por: Granaluz

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Tags: lacado al horno, lacar, pintar

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Diferencias entre lacar y pintar

La durabilidad y calidad de las estanterías, o de cualquier otro mueble o puerta, depende de multitud de factores. Uno de ellos es su acabado. Por ejemplo, hay que diferenciar entre lacar y pintar, ya que cada técnica incorpora unas características diferentes en la superficie donde se aplica. ¿Las conoces? ¡Te las contamos!

¿En qué consiste el proceso de lacado?

Antes que nada hay que diferenciar entre el lacado que puede realizarse en casa para restaurar o fabricar un mueble, y el lacado al horno que se llevamos a cabo en empresas especializadas como Granaluz.

El lacado es una técnica milenaria que consiste en aplicar cientos de capas muy finas de laca sobre una superficie, normalmente un mueble o una puerta, mediante pulverización a pistola.

El objetivo que se pretende alcanzar con esta técnica es lograr un acabado liso, brillante y compacto.

Para lacar una pieza de metal o madera en casa se debe llevar a cabo un proceso complejo que comienza con un lijado inicial. Después se aplicará una primera mano de fondo, seguida de un segundo lijado y una segunda mano de fondo. Y para terminar, tras el secado se le dará un acabado mate o brillo en el color deseado, aunque normalmente suele ser blanco.

Dado que este producto se seca a gran velocidad, se evita que se adhieran partículas de suciedad del ambiente a la pieza. Así que si la técnica se lleva a cabo de la forma adecuada, se logrará un acabado muy suave y liso al tacto, además de muy duradero. Ya que el esmalte-laca es muy resistente al paso del tiempo.

Otra ventaja del lacado es que hace que las piezas sean más fáciles de limpiar. En cambio, el principal inconveniente del lacado es que si la pieza lacada sufre un golpe, la laca puede agrietarse o saltar.

Lacado al horno

Por su parte, en la técnica de lacado al horno que utilizamos en Granaluz se emplea un polvo especial fabricado con polímero térmico, que responde al calor. Por lo que normalmente se aplica sobre superficies metálicas, que resisten mejor a las altas temperaturas necesarias para que se seque el polvo empleado.

Este tipo de pintura en polvo tiene una gran resistencia a la fricción, los impactos y las inclemencias del tiempo, especialmente si la comparamos con la pintura líquida tradicional. También hay que destacar su secado inmediato y el respeto medio ambiental de este producto.

¿Cuáles son las principales diferencias entre lacar y pintar?

Si estás pensando en hacer una reforma en tu casa sin gastar mucho dinero, te interesará conocer las diferencias entre lacar y pintar. Puesto que como decíamos al principio elegir entre una técnica u otra influirá directamente en la dureza, textura y precio final de las piezas que se quieran modernizar o restaurar

Cuando el presupuesto no es muy elevado, la otra opción es pintar los muebles o puertas. Para emplear esta técnica puede utilizarse una brocha o un rodillo. Otra opción puede ser utilizar una pistola y decantarse por para hacer un semilacado, que es un proceso más sencillo que el lacado normal. Aunque hay que tener en cuenta que con la pintura se conseguirá un acabado de menor calidad y menos duradero. Normalmente, con la pintura se obtiene una textura más rugosa y con menos brillo. Además, cuando el proceso se lleva a cabo con una brocha o rodillo corremos el riesgo de que quede alguna marca o rastro en la superficie.

No obstante, la durabilidad del acabado final también dependerá de la calidad y del tipo de pintura empleada, así como de la técnica con la que se haya empleado.