septiembre 25, 2020

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por: Granaluz

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Pintura al horno, ¿Qué es y por qué emplearla?

En el año 2013 incorporamos a nuestros servicios los trabajos de subcontratación de pintura en polvo al horno, tanto epoxi en híbridos como en poliester. Este acabado cuenta con multitud de ventajas, entre ellas la pintura al horno permite crear terminaciones muy resistentes, incluso para elementos expuestos a la intemperie o a condiciones desfavorables.

¿Qué es la pintura al horno?

La pintura al horno consiste en un tipo de pintura especial con características físicas muy superiores a las pinturas tradicionales, que endurece al aplicar calor sobre ella. Se trata de un polvo homogéneo, formado por partículas muy finas y sólidas de minerales, pigmentos y resinas que se adhieren a las piezas. Para conseguirlo, ésta se aplica en la superficie deseada, al menos a 150ºC en un horno especial, por lo que tan sólo podrá utilizarse sobre materiales que resistan estas temperaturas tan elevadas. Normalmente, se aplica sobre chapa y aluminio.

Gracias a este proceso, se logra una terminación mucho más resistente y un acabado de gran dureza.

La última tecnología permite crear todo tipo de colores, calidades y acabados como el habitual brillo, semi-brillo, mate, satinado, texturado o gofrado.

¿Cómo se aplica la pintura en polvo

Para poder aplicar este tipo de pintura es necesario contar con una máquina de pintura en polvo y un horno de curado. Además, para recuperar la pintura que no se adhiere al material y dejarla lista para su reutilización, se utiliza una cabina de pintura que cuenta con un módulo especial para llevar a cabo esta función. Gracias a esta cabina, la pintura al horno no daña al medio ambiente y permite su reutilización, motivos por los que cada vez es una técnica de pintura más empleada en la industria.

Para llevar a cabo esta técnica, primero se recubre la pieza con un preparado de polvo seco que al aplicar calor le dará una terminación de color resistente, duradera y homogenea. Una vez impregnado el material, se introduce la pieza a unos 150ºC en el horno.

Aunque en los inicios de esta técnica, se sumergía la pieza a pintar en un baño de polvo en suspensión. Con esto se obtenía un espesor de film demasiado elevado, lo que limitada su uso, lo hacía más caro y poco decorativo.

Hoy en día contamos con técnicas más avanzadas que reducen el grosor de la capa de pintura y obtienen piezas más versátiles y económicas.

¿Cuáles son las ventajas de aplicar pintura al horno?

Las propiedades y características de este tipo de pintura la convierten en una opción muy duradera, de gran dureza y que consigue acabados perfectos en las superficies. Por estos motivos es una técnica muy demandada para tratar y pintar piezas expuestas a la intemperie, con condiciones climáticas adversas.

Por otro lado, como ya hemos comentado, la pintura en polvo también tiene la ventaja de causar un impacto menor en el medio ambiente que otras técnicas y tipos de pintura. Entre otras cosas, porque en su fórmula no encontramos solventes ni componentes nocivos o contaminantes. Además, gracias a las cabinas de pintura en polvo, los restos de pintura no adheridos al material pueden reutilizarse, por lo que no produce residuos que dañen el medio ambiente.

Por último, la pintura en polvo para horno resulta más fiable y duradera que la pintura líquida, tanto en la aplicación, como en el acabado final y la resistencia que se consigue.

¿Cuándo utilizar pintura en polvo o al horno?

La chapa y el aluminio son dos de los materiales sobre los que más suele aplicarse esta técnica de pintura, principalmente porque ambos son altamente resistentes al calor y soportan las elevadas temperaturas que se aplican en este proceso.