septiembre 3, 2020

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por: granaluz_wp

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Tipos de carga según su volumen y fragilidad

Cuando se recibe la mercancía en el almacén es importante conocer los distintos tipos de carga con los que trabajamos; así como los medios manuales y mecánicos que tenemos a nuestro alcance para su manipulación. Ya que en función del tipo de mercancía, se utilizarán unos procedimientos de manipulación, u otros, antes de depositar la carga en la estantería correspondiente.

Para facilitar todas estas labores, en Granaluz fabricamos para las empresas la solución de almacenaje que mejor se adapte a sus necesidades. Por ejemplo, contamos con estanterías móviles que ayudan a eliminar el espacio desperdiciado de los pasillos del almacén. Para ello, compactan las secciones de la estantería gracias a los carros móviles que permiten desplazar las estanterías para acceder a la carga almacenada en cuestión. Esta solución de almacenaje incorpora a las estanterías clasificadoras fijas, bases móviles con raíles que aumentan su capacidad de almacenamiento y reducen el volumen que ocupa el material almacenado.

Clasificación general de tipos de carga

Para saber cómo manipular la carga, podemos clasificarla en función de los siguientes criterios:

-Tipos de carga según su volumen

-Según el peso

-Tipos de cargas según forma de apilarlas

-Según el lote

-Según la fragilidad de las cargas

Tipos de cargas según volumen o dimensión

Aquí diferenciamos entre cargas pequeñas, medianas, paletizadas y voluminosas

Las cargas pequeñas son aquellas que pueden manipularse sin problema con las manos. Por ejemplo, las cajas de zapatos o de bolígrafos. Las cargas medianas son aquellas que pueden pesar hasta diez kilos, pero que siguen pudiendo manipularse con las manos. Por ejemplo, cajas de alimentos, garrafas, sacos de pienso…

Por otra parte, las cargas paletizadas son aquellas que se preparan sobre elementos auxiliares como los palets para ser movidas con ayuda de carretillas elevadoras u otros equipos de manutención.

Las cargas voluminosas, por último, hacen referencia a cargas que sus grandes dimensiones forman parte del mismo producto, y que normalmente no pueden apilarse unas encimas de otras. Por ejemplo, los electrodomésticos.

Si lo que tenemos en cuenta es el peso de las cargas, podemos clasificarlas en:

-Cargas ligeras: De hasta 5 kilogramos

-Cargas medias: Son las que van de los 5 a los 25 kilogramos

-Cargas pesadas: Oscilan entre los 25 y la tonelada

-Cargas muy pesadas: Todas las cargas que superen la tonelada

Tipos de cargas según fragilidad

En función de la fragilidad de la carga, ésta puede clasificarse en resistente, ligera o frágil. Las mercancías más resistentes permiten que se apilen más lotes encima de otros que las cargas frágiles. Ya que las cargas más resistentes pueden soportar mucho peso encima, ya sea del mismo tipo de mercancía o de otra. En esta clasificación se encuentran los materiales de obra como las losas o las vigas.

Por otra parte, las cargas ligeras soportan colocar peso encima pero con limitaciones. Por ejemplo, cajas o cartones de alimentos. Las cargas frágiles son productos que no soportan mucho peso encima de ellos, por lo que deben colocarse en las estanterías de manera individual. Son cargas frágiles, por ejemplo, los artículos de cristal.

Cuando las cargas llegan a los almacenes, las personas encargadas deberán depositarlas en el lugar idóneo. Para ello éstas se moverán con ayuda del transporte interno, se conservarán y controlarán de la forma más adecuada. Todo ello con el objetivo de mantenerlas y entregarlas al cliente en perfectas condiciones, así como procurar que exista mercancía suficiente.

Además, las cargas deberán almacenarse siempre aprovechando al máximo posible el volumen del almacén. De esta manera, las empresas podrán almacenar mayor cantidad de mercancía y hacer que se vuelva más fácil el acceso a ésta.